Abierto hace más de 20 años, Sarasanegro cambió el modo de pensar el pescado en Argentina. Fue uno de los primeros restaurantes argentinos en construir una cocina basada en la pesca artesanal del Atlántico Sur, donde algunas variedades son consideradas de poco valor comercial. Además, fue pionero en aprovechar los pescados al máximo, madurándolos y elaborando chacinados. En una Mar del Plata signada por bodegones y comedores populares, este restaurante logró así posicionarse entre los mejores del país.
A punto de mudarse a una histórica casa en Playa Grande, Patricio y Fernanda mantienen intacta la curiosidad que dio origen al proyecto, entendiendo que la gastronomía se construye tanto desde la cocina como desde el vino y la hospitalidad. A lo largo de estos años, el proyecto también se convirtió en un espacio de formación para cocineros, sommeliers y profesionales que hoy continúan ampliando esa mirada.
La costa atlántica es generosa en variedad de pescados: besugo, palometa, anchoa, corvina, lenguado, pez limón, bonito, chernia, caballa, merluzón, entre tantos más.