En mis fuegos supo ser el restaurante más personal de Gustavo, un espacio dedicado a una cocina de entorno y producto local. Pequeños productores, pescadores, recolectores. “Trabajábamos con el mar, también con la meseta y la cordillera. Pescados y mariscos como salmón blanco, mero, pejerreyes, sardinas, pulpo rojo, vieiras, caracoles, algas y sales, salicornias, corderos y merkén, entre otras materias primas”, cuenta.
Gustavo es un defensor de su región: durante más de una década organizó Madryn al Plato, festival gastronómico convertido en ejemplo para otros encuentros del país. Hoy, sin restaurante propio, este cocinero sigue profundizando conocimientos sobre productos del mar y sus productores, dando asesorías a restaurantes y organizando eventos privados.